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Eres un ser.

Y como tal eres impresionante.

Realmente lo eres.

Y no sé cuan convencido puedas estar de ello.

Estás aquí.

Vivo.

Y creo que esa es la prueba más irrefutable de que Dios existe.

Y sí vamos al hecho de que Dios te ha hecho a su imagen y semejanza. Pues lo tienes todo.

Que más podría faltar.

Más allá de si crees en eso o no.

Y más allá de la creencia religiosa que puedas practicar.

Es verdad, lo tienes todo.

Lo cierto, es que si observas el funcionamiento del mundo y todo lo que habita en él.

Podrás concluir que tu poder es inmensurable.

De hecho mientras lo escribo en este momento y soy completamente consciente de ello, puedo ver cuán poderoso soy y deseo que también lo puedas ver hoy. Y siempre.

Si observas con detenimiento, podrás ver claramente que el hombre es la única especie que no puede ser domesticada.  Por lo menos no en el sentido literal de la palabra.

Podrán existir ciertas medidas utilizadas para doblegarte. Para hacerte más dócil. En un mundo que en algún sentido vive con el temor a que despiertes.

Pero al final, espiritualmente, siempre estarás despierto y siempre encontrarás la forma de regresar a casa o seguir buscando una salida.

Eso es maravilloso.

Y es lo maravilloso de ser tú.

Lo veo y es realmente emocionante.

Sí, tú eres perfecto.

Aún con todas las ideas que puedas tener y que en definitiva se pueden cambiar.

Sólo es cuestión de observarlo y tomar la decisión al respecto.

Sé que puedes pensar mientras lees, si soy tan poderoso por qué no consigo lo que quiero ¿?

Bueno, como te expliqué en mi primer post es cuestión de conocimiento.

Y especialmente de contar con el conocimiento correcto.

El que te ayuda a tener los resultados que quieres y a no seguir yendo por una dirección en la que cada vez te pierdes más. Aunque aparentemente puedas estar bien.

Y te digo aparentemente, porque estar bien o ser bueno, realmente bueno en la vida. No tiene que ver con tener dinero, orar ochenta horas, cerrar los ojos a la vida, o realizar eventualmente una obra de caridad o una acción esporádica, como darle dinero o comida a alguien que está en la calle o en medio de una necesidad.

Claro que está bien hacer este tipo de cosas. A lo que voy es que hacerlo no te asegura que seas realmente alguien bueno en la vida.

Una persona buena, es alguien que crea los resultados que traen el mayor bienestar a todas las áreas de su existencia.

No somos seres monotemáticos.

Y no somos un título.

No somos nuestra profesión o creencia religiosa.

Ser nosotros.

Ser tú mismo no tiene que ver con esto.

Estas son cosas que tú haces.

Pero no eres tú.

No es lo que te define como ser.

Reflexiona en el hecho que todo parte de ti. Y todo termina contigo.

Eres un ser que cuida de sí mismo.

Que se relaciona con una pareja.

Que ha decidido llevar la responsabilidad de educar unos hijos.

Que pertenece a un grupo que comparte unos mismos ideales y tiene propósitos en común. Ya sea que se trate de grupos de trabajo, grupos sociales o académicos.

Que es parte de una humanidad.

Que comparte este lugar llamado tierra con otras especies vegetales, animales, minerales y elementos naturales.

Que crea y disfruta de un mundo material.

El cual también es su responsabilidad.

Que tiene un espíritu.

Y que es parte de Dios o el infinito.

Así que de esto se trata.

Aquí está todo tú poder.

En la capacidad que tienes de manejar todos estos aspectos de tu vida. Haciéndolo del modo en que generes el mayor bienestar a todos en cada uno de estos espacios, empezando por ti.

Ser bueno es exactamente esto.

Cómo puedes saber si estás siendo bueno ¿?

Por las acciones que estás teniendo en cada uno de estos puntos.

Acción es un movimiento.

Y tú eres quién lo realiza.

Este es tu poder.

Tú tienes el poder de cambiar el mundo gracias a esto.

A que eres un ser capaz de hacer cosas.

Capaz de crear movimiento.

Capaz de realizar una acción.

Una acción que además es tu decisión. Y por eso la puedes llevar a cabo.

Cuando quieras saber si eres realmente bueno, pregúntate que acciones estás llevando a cabo en cada una de estas áreas y si estas produciendo el mayor bienestar para todos.

Recuerda bien: acciones.

Ser bueno es ser bueno con todos y en todo.

No puedes decir soy buen padre con Pepito y con, Manuelito , no sé, es que me salió como raro ese muchacho.

Si te está pasando esto debes considerar que tan capacitado realmente estás como padre. Seguramente hay trabajo que hacer allí.

Debes saber qué clase de buen padre estas siendo en realidad.

Igual, no puedes ser lo mejor con todos y con tus padres no.

Ser bueno es una responsabilidad tremendamente grande que no se puede definir por una sola cosa en la que te vaya bien.

Y precisamente porque tú eres un ser capaz de abrazar todos estos puntos.

Estás aquí.

Participando de este gran juego llamado vida.

Eso te convierte en el rey de la selva.

Ese es el poder que debes desatar.

Cuando lo logres, sabrás que has alcanzado tus más grandes dones y que has hecho lo que sabías de algún modo que debías hacer. Y entonces, enséñales a otros a alcanzar lo mismo que tú.

O más que tú.

Esa es tu grandeza.

La oportunidad de brindar a otros la posibilidad de caminar hacia su propio poder.

Que puede ser más grande que esto ¿?.

Muchos de quienes sobreviven al tiempo son seres que llevaron acciones que permanecen en la memoria de la gente.

Y que se han consagrado generación tras generación.

Ese es el efecto de una acción.

Es una onda que se expande de acuerdo a su magnitud.

Y que dependiendo del bienestar o daño que causa en todos los campos de la existencia que te mencioné aquí, podrán tener el efecto que deseas crear.

Así que antes de actuar pregúntate honestamente que deseas crear ¿?.

Qué efecto quieres causar en ti mismo y en otros ¿?.

A cuantas personas vas a beneficiar o no, con tus acciones ¿?.

Y seguramente ese puede ser un muy buen punto de partida para tomar mejores decisiones.

Para realizar actividades que valgan la pena. Y que te hagan feliz. 🙂

Debes saber que la verdadera razón por la que puedes terminar odiando a alguien solo es a causa de ti mismo.

A lo mejor quisiste ayudar a esa persona y no lo lograste.

A lo mejor cometiste alguna acción que dañaba a esa persona y a la relación que estabas construyendo con él o ella.

Sólo tú lo sabes.

La responsabilidad tiene que ver con el hecho de hacerse cargo y poder entender que nadie te hace nada porque todo es tú decisión y absolutamente tú responsabilidad.

Es un trago duro de pasar, tal vez,  pero es real.

Y en la medida en que lo puedas entender te harás más libre y también más poderoso.

Gracias por leer y estar aquí. Me hace muy feliz saber de ti y leer tus comentarios. Puedes compartir este post si crees que puedes ayudar a alguien. Nos vemos aquí o en algún lugar de esta nube o este universo.